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Los Problemas de Darwin (Parte II)

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Los Problemas de Darwin (Parte II)

¡Muchas personas creen que la llamada Teoría de la Evolución, es ya un hecho científico. Aunque la mayoría de los científicos defienden la evolución, es un secreto a voces que dicha teoría está plagada de inconsistencias y que las faltas de evidencia que la sostengan es considerable.

En estos artículo, en lenguaje sencillo, se nos enseñaba las áreas donde “Darwin” tiene problemas.

Este es el segundo de cuatro artículos.

El problema del "Árbol Evolutivo"
El problema de las Suposiciones Prejuiciadas
El problema de los Precursores
El problema del Aislamiento Molecular
El problema de la Aparición Imprevista en el Registro Fósil
El problema de los Eslabones Perdidos
El problema del "Hombre-Mono"
El problema de la Estasis
El problema de la Convergencia

El problema de la Embriología
El Problema de Órganos Vestigiales

El Problema del Árbol Evolutivo (Ir arriba)

Cuando los científicos clasifican grupos, ellos pueden hacerlo tomando en cuenta varias características —por ejemplo, por características de campo, patrones óseos, órganos internos, u otros métodos. Pero estos diferentes métodos llevan a diferentes conclusiones sobre la taxonomía, sugiriendo que las formas de vida no son ramificadas —un problema para los evolucionistas. Por ejemplo, Parker explica que cuando sus estudiantes clasificaron lagartijas usando diferentes sistemas, ellos notaron que “el patrón no es uno ramificado, que sugeriría la descendencia evolutiva desde un ancestro común; más bien, es un patrón de mosaico o modular . . . que sugiere la creación”. (14, Págs. 41-42)

A cada estudiante le ha sido mostrado el “árbol evolutivo”, con una bonita secuencia de la vida, desde la sopa hasta la foca y hasta usted. Ese árbol no existe en el mundo real, como esas simples ilustraciones pretenden hacernos creer. Denton dedica un capítulo completo (2, Págs. 119-141) a demostrar los numerosos problemas con el famoso árbol evolutivo de Haeckel. Algunos de sus comentarios son: “... muchos grupos son tan aislados y únicos, y con tan dudosas afinidades, que hay desacuerdo completo en cuánto a dónde deberían ser colocadas en el árbol”. Y, dice él, “la evidencia directa para la evolución sólo reside en la existencia de medidas secuenciales inequívocas, y éstas no están nunca presentes en esquemas jerárquicos ordenados.” Él cita a Patterson en cuanto a los ancestros, “ellos no existen en la naturaleza sino en la mente del taxonomista, como abstracciones . . . aunque siempre se discute sobre ellos como si fueran realidad”.


El Problema de las Suposiciones Prejuiciadas (Ir arriba)

Los evolucionistas cuentan con la similitud para demostrar la evolución. Los monos tienen mucho en común con el hombre, señalan, incluyendo su composición genética. A pesar de que los monos y los humanos son similares en algunas formas, son muy diferentes en otras. Pero concluir que la evolución es la causa de la similitud observada, es una conjetura (preconcepción).

La similitud no prueba la evolución, sino simplemente prueba la similitud. Si acaso, la similitud provee evidencia de la creación. Un tenedor y una cuchara podrían verse similares, pero eso no es evidencia de un ancestro común, sino más bien es evidencia de un diseñador común usando materiales comunes. (14, Págs. 38-47)

Denton es más crítico científicamente. Él señala que lo que parecen ser estructuras u órganos similares se desarrollan de trayectorias embriológicas diferentes o incluso de genes diferentes. Por ejemplo, las extremidades anteriores parecen similares a las extremidades posteriores, pero nadie cree que unas evolucionaron de las otras.

Marvin Lubenow en su interesante libro (anotado abajo) señala un defecto fundamental en la lógica de los evolucionistas. Él nota que los estudios sobre la anatomía de los primates vivos son usados para apoyar la evolución. Pero todos estos estudios son fundamentalmente defectuosos con respecto a la lógica pues “da por sentado lo que queda por probar”. Se asume como verdadera la misma cosa que se está tratando demostrar.

El Problema de los Precursores (Ir arriba)

La evolución es explicada algunas veces por la noción de “precursores”. A primera vista, una bicicleta se parece bastante a una motocicleta como para ser su precursora. En investigaciones más profundas, aunque una bicicleta se parezca a una motocicleta, las partes de una bicicleta no pueden ser moldeadas como las de una motocicleta por un proceso que se parezca al de la evolución. Como es explicado por Behe, una bicicleta no tiene nada que pueda ser modificado para llegar a ser un tanque de gasolina, por ejemplo. Él afirma: “Una bicicleta podría así parecer un precursor conceptual para una motocicleta, pero no es un precursor físico. La evolución darwiniana requiere precursores físicos”. (1, Págs. 44-45)

Como ejemplo, Denton habla sobre el pelo de los mamíferos, y señala que no hay un precursor evolutivo. Aunque el pelo viene en diferentes variedades —desde púas en puercoespines hasta la piel suave de un gatito— no se conocen estructuras que puedan ser consideradas en ningún sentido transicionales entre alguna otra estructura vertebrada y el pelo. (2, Pág. 106)

O consideremos la metamorfosis de la mariposa. No hay precursor evolutivo concebible para este maravilloso evento. La biología está cargada con tales problemas para la evolución.

El Problema del Aislamiento Molecular (Ir arriba)

Denton también dedica un capítulo detallado en su libro a la matriz bioquímica de los organismos. Él insiste en que, “no hay un rastro a nivel molecular de las series evolutivas tradicionales: desde ciclóstoma [invertebrado], a pez, a anfibio, a reptil, a mamífero”. De hecho, él dice que el estudio de la dispersión de las características moleculares es tan grande que, “cada clase es aislada y única. Ninguna clase es intermedia o parcialmente inclusiva de otras clases”. Denton cree que esta información es tan devastadora para la teoría de la evolución, que si la hubieran sabido cuando la teoría de la evolución estaba siendo desarrollada, la idea de la evolución orgánica nunca habría sido aceptada. (2, Págs. 274-307)


El Problema de la Aparición Imprevista en el Registro Fósil (Ir arriba)

Si la evolución fuera verdad, deberíamos encontrar unas pocas formas de vida simples en el nivel más bajo del estrato geológico, con una consistente progresión ascendente hacia formas de vida de una naturaleza más avanzada en el siguiente estrato ascendente, etc. Pero no encontramos nada de eso. En cambio, lo que sí hallamos es la “Explosión Cámbrica”, la existencia de muchas y variadas formas de vida encontradas juntas cerca del fondo de la columna geológica. Es bien sabido por los paleontólogos que virtualmente todos los philum de las plantas y animales (planos básicos del cuerpo) aparecen de manera súbita en las rocas de la era Cambriana. (7, Pág.. 87, 3, Pág. 123)

El evolucionista Stephen J. Gould reconoce este severo problema para la evolución. Él dijo, “En cualquier área local, una especie no surge gradualmente por la transformación continua de sus ancestros; aparece de repente y ‘completamente formada’”. (5, Pág. 50) Gould está admitiendo aquí que el registro fósil no muestra evolución gradual. La columna geológica como se muestra en los libros de texto es un ejemplo de especulación artística.

Cuando se les pregunta por qué creen en la evolución, muchas personas simplemente dicen “dinosaurios”, sin haber realmente pensado bien por qué creen que los dinosaurios indican la evolución. Es importante ver a los dinosaurios por lo que fueron —parte del proceso de deterioramiento (incluyendo las extinciones) que ha estado ocurriendo desde la creación. La Biblia traza un proceso que comienza con la creación como un evento completo en el pasado, luego entonces el deterioro se inicia.

En lugar de tener un número expandido de organismos con el tiempo, como lo predice la evolución, encontramos los fósiles substancialmente presentes temprano en el registro fósil, luego un deterioro en el número de organismos con el tiempo (extinción.) La evidencia fósil encaja mejor en el modelo bíblico que en el evolutivo.


El Problema de los Eslabones Perdidos (Ir arriba)

¿Dónde están los eslabones perdidos? Darwin reconoció que su teoría implicaba que “el número de intermediarios y eslabones transicionales, entre todas las especies vivientes y extintas, debería haber sido inconcebiblemente grande”. E incluso él reconoció que los eslabones perdidos no fueron encontrados. Darwin mismo vaciló sobre su teoría y preguntó, “¿Por qué si las especies han descendido de otras especies por gradaciones leves e insensibles, nosotros no vemos por todas partes innumerables formas transicionales? ¿Por qué no está toda la naturaleza en confusión en lugar de estar las especies, como las vemos, bien definidas?”. (5, Pág. 46)

Darwin sólo podía asumir que con el tiempo, encontraríamos los eslabones perdidos en la forma de fósiles. Pero, un siglo y medio después, el registro fósil está vacío de tales eslabones perdidos —no sólo entre el hombre y los monos, sino también entre todos los otros grupos.

Éste no es sólo un punto de vista de los creacionistas, sino que es ampliamente reconocido por los evolucionistas. El evolucionista R. B. Goldschmidt dijo “... prácticamente todos los órdenes o familias conocidas, aparecen súbitamente y sin ninguna transición aparente”. (3, Pág. 377) El evolucionista David B. Kitts dijo, “la evolución requiere formas intermedias entre especies, y la paleontología no las provee”. (3, Pág. 378) El evolucionista Stephen J. Gould, describió “la rareza extrema de las formas transicionales en el registro fósil” como “el secreto de profesión de la paleontología”. (5, Pág. 59) Un paleontólogo de la universidad de Texas le admitió espontáneamente al autor de este ensayo que no sólo no hay eslabones perdidos encontrados en el registro fósil sino que, “Abandonamos su búsqueda hace años”.

Ningún eslabón ha sido hallado de los peces a los anfibios, de los anfibios a los reptiles, de los reptiles a los mamíferos, etc. De acuerdo con el científico de la creación Duane Gish, las dos brechas más notables en el registro fósil son (1) la brecha entre los organismos microscópicos unicelulares y los invertebrados multicelulares complejos, y (2) la enorme brecha entre esos invertebrados y los peces. Esas brechas “son tan inmensas e incuestionables que cualquier discusión más allá del registro fósil llega a ser superflua”. (3, Pág. 115) Aún más, esas brechas establecen “más allá de la duda que la evolución no ha ocurrido”. (3, Pág. 127)

Gish explica que, si la evolución fuera cierta, debieron de haber billones de billones de intermediarios entre estos grupos mayores. ¡Pero no hay ni uno! Es imposible, dada la escala de tiempo de los evolucionistas de millones de años, que ni un sólo intermediario pudiera ser hallado.

El evolucionista Steven Stanley lo puso de esta manera, “El registro fósil conocido falla al documentar un sólo ejemplo de evolución filética (gradual) que logre una transición morfológica mayor, y en consecuencia no ofrece evidencia alguna de que el modelo gradualista pueda ser válido”. (2, Pág. 182)

Ejemplos de animales que alguna vez fueron considerados como intermediarios han sido descartados sistemáticamente. Uno podría preguntar, “¿Qué de aquellos ejemplos como el Archaeopteryx, el animal volador con algunas características de reptil?” Se admite ahora ampliamente que el Archaeopteryx es un pájaro, simple y llanamente, lleno de plumas. (14, Págs. 148-150 y 2, Págs. 175-178)

Usando al Archaeopteryx como ejemplo, los científicos ahora saben que el lograr que un reptil evolucione en un pájaro es horriblemente problemático. Aquí están algunas de las dificultades: (1) Las plumas son estructuras fundamentalmente diferentes a las escamas, surgen de diferentes capas de piel. Las escamas son simplemente pliegues en la epidermis, mientras que las plumas y los cabellos se desarrollan en los folículos. (3, Pág. 323) (2) En teoría, las plumas pueden haber surgido de ejes externos desgastados de escamas, pero es difícil entender la gran adaptación de las escamas desgastadas para que puedan llegar a ser un organismo. (3) Para pasar de reptil a pájaro se necesitan más que plumas. Un pájaro tiene sistemas respiratorio, cardiovascular, muscular y gastrointestinal muy diferentes a los de un reptil. En este punto nos hemos metido en el problema de sistemas complejos irreducibles.

Pero el problema es más que sólo unos pocos animales en el registro fósil que no parecen encajar cuidadosamente en las bien definidas clasificaciones. La teoría de Darwin implicó no solamente que los fósiles de transición serían encontrados, sino que predijo que un registro fósil verdaderamente completo estaría mayormente compuesto de transiciones. Los museos del mundo deberían estar rebosando de fósiles transicionales. En lugar de fósiles transicionales, el registro fósil muestra organismos completamente formados, bien adaptados a sus ambientes - tal y como lo encontramos ahora.

La conclusión más lógica es que los supuestos eslabones perdidos fueron criaturas imposibles que nunca existieron.

El Problema del “Hombre-Mono” (Ir arriba)

Mucha gente todavía cree en la evolución basada en los fósiles del “hombre-mono”. Uno por uno, han sido todos posteriormente desacreditados. El hombre Piltdown, “descubierto” en 1912, resultó ser un engaño deliberado, pero no fue comprendido como tal hasta los años 50. Hasta ese período, se estima que unas 500 disertaciones doctorales fueron escritas sobre él. El hombre Piltdown es considerado ahora como el más exitoso engaño científico de todos los tiempos. (9, Págs. 39-44)

El hombre de Nebraska, como el hombre de Piltdown, fue una influencia durante el famoso juicio de Scopes en 1925. Pero el hombre de Nebraska estaba basado sólo en un diente, el cual se determinó después que era el diente de un cerdo.

Análisis recientes del Australopitecus (“Lucy”) demuestran características muy similares a las de un mono. La evidencia indica que esta bestia es un orangután extinto o un pariente cercano (no un hombre mono).

Por otro lado, otros candidatos han resultado ser verdaderos seres humanos —el hombre de Java, el hombre de Pekín y el homo erectus, por ejemplo. Similarmente, el hombre Neandertal fue considerado una vez como un hombre mono intermediario, basados en su postura como la de un mono. Pero la conclusión original, ahora descartada, estaba basada en un espécimen que tuvo artritis severa, lo que le dio una posición encorvada. La gente de Neandertal tenía ciertas características faciales únicas y de ADN tal vez identificables, pero vivían al mismo tiempo como el hombre moderno y son considerados como parte de la familia humana. (9, Págs. 36-39)

En otros casos, ha ocurrido clasificación errónea. El homo habilis es reconocido ahora como una [categoría] “recipiente de desperdicios [inclasificables] de varias especies”. No es de ninguna manera una especie separada y sola, sino que consiste de partes de por lo menos dos animales diferentes —uno humano y el otro no humano. El homo habilis es defectuoso y no puede ser considerado como un ancestro del hombre. (9, Págs. 157-166)

Es importante reconocer que hay una gran variabilidad dentro de los seres humanos. Por ejemplo, los humanos modernos tienen una capacidad craneana que varía de cerca de los 700 centímetros cúbicos hasta cerca de los 2200 centímetros cúbicos, sin estar ese rango relacionado con la inteligencia. Lo mismo ocurre con los hombres fósiles.

Cada candidato que ha sido propuesto alguna vez como ancestro del hombre, ha sido sacado de la lista. (14, Págs. 155-168) Sin embargo cada uno de esos ejemplos en su tiempo fue proclamado como una prueba convincente de la evolución. Ellos llegaron a ser tanto una parte de la psiquis científica, que llegó a afectar a dos generaciones de estudiantes. Y con frecuencia la prensa popular crea (y probablemente continuará creando) una racha de interés público con un nuevo fósil descubierto. Pero la prensa rara vez imprime el seguimiento eventual de una historia que desacredita el descubrimiento cuando se obtiene más evidencia. (Para aquellos interesados en este aspecto del debate sobre la creación/evolución, recomendamos ampliamente el libro de Lubenow de la Lista de Notas al final de este artículo.)

El árbol familiar evolutivo del hombre se ha evaporado. Incluso la famosa paleontóloga Mary Leakey admitió esto en un libro de 1984 cuando afirmó, “... en el estado presente de nuestro conocimiento, no creo que sea posible encajar los fósiles homínido conocidos dentro de un patrón confiable”. (9, Pág. 182)

¿Por qué los científicos han tendido a apresurarse a aceptar esos ejemplos con tan insustancial evidencia? Tal vez prestigio, o ¿incluso dinero? El financiamiento para la investigación demanda alguna evidencia de progreso. Estos fósiles proveyeron lo que se necesitaba.

El Problema de la Estasis (Ir arriba)

Como es reconocido por el evolucionista Gould, “La mayoría de las especies exhiben cambios no direccionales durante su permanencia en la tierra. Ellas aparecen en el registro fósil viéndose casi iguales que cuando desaparecen; el cambio morfológico es usualmente limitado y sin dirección”. (5, Pág. 50) El registro fósil muestra estabilidad, no cambio.

El problema de la estasis en el registro fósil es particularmente evidente en las plantas. Sin embargo, renuente a rendirse en cuanto a la evolución, el profesor de botánica, E. J. H. Corner de la universidad de Cambridge, admite, “...para los que no tienen prejuicios, el registro fósil de las plantas está a favor de la creación especial”. (14, Pág. 148)


El Problema de la Convergencia (Ir arriba)

La convergencia es la semejanza sin tener un ancestro común. Los ojos de los vertebrados y los ojos de los calamares tienen muchas similitudes. Los evolucionistas, sin embargo, no pueden encontrar o incluso imaginar un ancestro común que explique sus similitudes. Este problema es común en la morfología. Por supuesto, la convergencia en el sentido de estructuras similares para cubrir necesidades similares sería esperada sobre la base de la creación de acuerdo a un diseño común, pero crea problemas para los evolucionistas. (14, Pág. 42)

El Problema de la Embriología (Ir arriba)

En una idea de que “la ontogenia recapitula la filogenia”, se le ha enseñado a los estudiantes que los embriones muestran evidencia de evolución. La idea era que los embriones de organismos avanzados pasaban a través de etapas de desarrollo similares a la evolución. Así, mientras que usted estaba en el vientre de su madre, pasaba a través de una etapa de pez, con agallas e incluso teniendo cola que después perdió con el tiempo, etc.

El único problema con todo esto es que no es verdad. Esta idea era una noción ingenua que fue descartada por los embriólogos hace más de 50 años. Sin embargo a los estudiantes algunas veces se les sigue enseñando este mito, y ha sido arraigado en la conciencia de mucha gente como evidencia de la evolución. (14, Págs. 47-56)

No sólo ha sido esta teoría totalmente descartada, es bien sabido que los organismos experimentan el desarrollo de características de su propia clase. Los peces siguen un patrón, los anfibios otro, los pájaros otro diferente. La embriología moderna tiende a confirmar la naturaleza separada de las clases animales, en lugar de las similitudes esperadas por los evolucionistas.

 

El Problema de los Órganos Vestigiales (Ir arriba)

Una vez se creyó que había numerosos órganos en el cuerpo que no tenían alguna función, siendo el apéndice un ejemplo. Supuestamente ésta era evidencia para la evolución, como si esos órganos hubieran sido dejados por el proceso de la evolución. La ciencia ha eliminado esa idea por completo, ya que para todos los órganos que alguna vez estuvieron en la lista de los que no tenían función en los seres humanos, se han encontrado funciones significativas.


NOTAS:

1 Behe, Michael, J., Darwin's Black Box, The Biochemical Challenge to Evolution, The Free Press, 1996. www.intelligentdesign.org.
2. Denton, Michael, Evolution: A Theory in Crisis, Adler & Adler, 1986.
3. Gish, Duane T., Ph.D., Creation Scientists Answer Their Critics, Institute for Creation Research, 1993. Web site: www.icr.org.
4. Ham, Kenneth A., The Lie: Evolution, Master Books, 1997. www.AnswersInGenesis.org.
5. Johnson, Phillip E., Darwin on Trial, InterVarsity Press, 1993. www.origins.org.
6. Johnson, Phillip E., Defeating Darwinism by Opening Minds, InterVarsity Press, 1997.
7. Johnson, Phillip, Reason in the Balance, The Case Against NATURALISM in Science, Law & Education, InterVarsity Press, 1995.
8. Kennedy, D. James, Why I Believe, Word Publishing, 1980.
9. Lubenow, Marvin L., Bones of Contention, A Creationist Assessment of Human Fossils, Baker Book House, 1992
10. Moore, David T., Five Lies of the Century, Tyndale House Publishers, 1995
11. Moreland, J. P., editor, The Creation Hypothesis, Scientific Evidence for an Intelligent Designer, InterVarsity Press, 1994.
12. Morris, John D., Ph.D., The Young Earth, Creation-Life Publishers, Inc., Master Books Division, 1994.
13. "Mount St. Helens, Explosive Evidence for Catastrophe," Institute for Creation Research.
14. Parker, Gary, Creation Facts of Life, Master Books, 1994.
15. Spetner, Lee, Not By Chance! Shattering the Modern Theory of Evolution, The Judaica Press, Inc., 1997

Los Problemas de Darwin (Parte III)


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Usado con permiso.
Traducción de Juanita Posada

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