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Los Problemas de Darwin (Parte III)

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Los Problemas de Darwin (Parte III)

¡Muchas personas creen que la llamada Teoría de la Evolución, es ya un hecho científico. Aunque la mayoría de los científicos defienden la evolución, es un secreto a voces que dicha teoría está plagada de inconsistencias y que las faltas de evidencia que la sostengan es considerable.

En estos artículo, en lenguaje sencillo, se nos enseñaba las áreas donde “Darwin” tiene problemas.

Este es el tercero de cuatro artículos.

El problema de la Definición
El problema del Método Científico
El problema de la Selección Natural como una "Tautología"
El problema de las Teorías Desesperadas
El problema del Reduccionísmo
El problema de la Conciencia Humana
El problema de la Paradoja Filosófica

¿Es el Darwinismo una Buena Ciencia (o mala Filosofía)?

El Problema de la Definición (Ir arriba)

La primera pregunta para hacerle a alguien cuando dice que cree en la evolución es: ¿Qué quiere decir por evolución? Para mucha gente, la respuesta puede traducirse como “cambio”.

Si eso es lo que ellos tienen en mente como definición de evolución, entonces por supuesto tienen razón. Los cambios ocurren cada día. Todos nosotros experimentamos personalmente cambios físicos a medida que crecemos.

Pero esta definición no da en el blanco. La evolución es el proceso que produce mayor complejidad genética. Más específicamente, la evolución es el desarrollo de nuevas especies vía un incremento en la cantidad y la calidad de la información genética a través de procesos naturales aleatorios.

Hay una diferencia entre la evolución y la variación. La mayoría de la gente y muchos libros de texto tienden a confundir estos dos conceptos. Ellos pueden dar varios ejemplos específicos de “evolución”, incluyendo las razas de los perros, las moscas de la fruta, las polillas, los caballos y los famosos pinzones de Darwin. Pero estos son ejemplos de variación, no de evolución. La diferencia es enorme.

La variación (algunas veces mal llamada “micro evolución”) es desviación horizontal o adaptación. Puede ser definida con frecuencia como un fenómeno cíclico. La evolución (“macro evolución”), por otro lado, es cambio vertical, en el que nueva información genética es añadida (una expansión del banco de genes) para producir una forma de vida más elevada (más compleja). Aun cuando la evidencia es circunstancial, pocas personas en la época de Darwin o ahora, incluyendo a los más estrictos creacionistas bíblicos, dudan sobre las variaciones ocurridas dentro de clases. (La variación dentro de clases, incidentalmente, es consistente con la Biblia. El libro del Génesis discute cómo Dios creó clases separadas de animales.)

El poder potencial de la evolución es la habilidad teórica que tiene una clase inferior de ser, de cambiar a una clase superior. Por ejemplo de una rana a un perro, todo a través de procesos naturales aleatorios y no planeados. ¡Los ejemplos históricos de libros de texto (pinzones, etc.) no muestran nada de ese tipo! No presentan evidencia, por ejemplo, sobre cómo los pinzones llegaron a existir, en primer lugar, o si los pinzones cambiaron a otras clases de animales más grandes. La proposición de los pinzones muestra simplemente que usted empieza con pinzones y termina con pinzones. Coloración, forma del pico, etc., pueden variar, pero el pinzón continúa no sólo siendo un pájaro, sino un pinzón.

Lo mismo es verdad acerca de cada uno de los ejemplos tradicionales de “evolución”. El caso de las polillas ha sido dado para mostrar cómo las polillas oscuras se incrementaron en número versus las polillas claras en Inglaterra durante la Revolución Industrial. Las polillas oscuras predominaron ya que estaban mejor protegidas contra los pájaros predadores porque se mezclaban con el color de los troncos de los árboles ennegrecidos por el hollín. Pero en este caso, no ocurrió ni siquiera una variación. Se tienen para comenzar polillas tanto claras como oscuras, y polillas claras y oscuras al terminar. (Revelaciones recientes indican incluso que estos experimentos con polillas fueron alterados, ¡Fotografías de libros de texto que son verdaderamente polillas unidas a los troncos de los árboles con pegamento – un lugar donde ellas no se posan!)

En otras situaciones, variaciones pueden ser explicables entendiendo que la habilidad para la variación está presente ya en el material genético. La piel humana, color de cabello, por ejemplo, son fácilmente entendidos en esta forma. No fue mutación u otro cambio genético lo que causó tal variación. La capacidad para tal variación siempre ha estado en los genes.

Después de miles de años de cruzamiento de razas de perros, los perros no han llegado a ser nunca algo diferente a perros. Y, ¡se debe tener claro, que las razas de perros domésticos son un resultado de manipulación inteligente, no de posibilidad ciega!

¿Son estos los mejores ejemplos de evolución que sus proponentes pueden presentar? Si estos ejemplos son la suma de la mejor “evidencia” disponible, la falta de evidencia creíble aquí realmente tiende a desacreditar la teoría de la evolución en lugar de apoyarla.

El Problema del Método Científico (Ir arriba)
El método científico requiere que una teoría deba ser observable, repetible, y posible de examinar. Ni la evolución ni la creación especial pueden cumplir con estas pruebas. No hay ni siquiera una evidencia observable en la ciencia para mostrar que es posible que sea añadida nueva información a la célula para producir cambios ascendentes en el sentido darviniano. Así que, nuestros intentos para explicar los orígenes son técnicamente teorías completamente no científicas.

Uno de los más eminentes biólogos de la nación (americana), Keith Stewart Thompson, ha dicho: “Tal vez el reto más obvio es demostrar la evolución empíricamente. Hay, posiblemente, entre unos dos a diez millones de especies en la tierra. El registro fósil muestra que la mayoría de las especies sobrevive en algún momento entre los tres y los cinco millones de años. En ese caso, deberíamos estar viendo pequeñas pero significativas cantidades de orígenes y extinciones cada década”. Pero, por supuesto, no vemos eso. (Del artículo “Natural Selection and Evolution's Gun”, American Scientist, [“Selección Natural y La Pistola de la Evolución”] Vol. 85, Nov/Dec 1997, Pág. 516)

Como lo dice el científico creacionista Henry Morris, “Si hay algo cierto en este mundo, es que no hay evidencia de que la evolución esté ocurriendo hoy – es decir, verdadera evolución vertical, desde una clase más simple a alguna clase más compleja. Nadie ha observado jamás a una estrella evolucionar desde el hidrógeno, la vida evolucionar desde químicos, una especie mayor evolucionar desde una especie menor, un hombre de un mono, o alguna otra cosa de este tipo. No sólo nadie ha observado jamás la verdadera evolución en acción, tampoco alguien sabe cómo funciona la evolución, ni siquiera cómo podría funcionar. Ya que nadie la ha visto ocurrir nunca (a pesar de miles de experimentos que han tratado de producirla), y nadie ha salido con un mecanismo que funcione para explicarla, parecería que hubiera sido falsificada, por lo menos tanto como al mundo presente se refiere”.

Y en cuanto al pasado, nadie en 5000 años de historia escrita ha registrado nunca la evolución. Más aún, el registro fósil es de extinción, no de evolución. Y Morris nota que, “Nunca ha sido encontrado un fósil que tenga mitad escamas mitad plumas, mitad patas mitad alas, un corazón medio desarrollado, un ojo medio desarrollado, o alguna indicación de ese estilo”. La evolución debe ser aceptada por fe. (Apéndice 3, The Defender's Study Bible (La Biblia de Estudio del Defensor), notas por Henry Morris, Ph.D., World Publishing, 1995) La idea de que la evolución es ciencia y que la creación es religión, es falsa. La evolución está basada en la premisa filosófica del naturalismo, no en la ciencia. De hecho, como la creación especial (sobrenaturalismo) encaja mejor en la evidencia, se podría argüir que el creacionismo es más científico que la evolución.

El Problema de la Selección Natural como una “Tautología” (Ir arriba)
La teoría de la evolución predice que por un proceso de mutación y selección natural, los organismos más adaptables producirán mayor cantidad de progenie. El problema es que la teoría define a los organismos más adaptables como aquellos que producen la mayoría de progenie. Una tautología es una forma de decir la misma cosa dos veces. Por inspección, la selección natural es una tautología. (5, Págs. 21-22)

Este entendimiento golpea el corazón de la teoría de la evolución, desafiando a la evolución en sus raíces. En efecto, algunos proponentes están diciendo que la evolución prueba la evolución, lo cual es razonamiento circular. (3, Págs. 38-67)

Aunque nadie duda que la selección natural existe (supervivencia de los más adaptables), hay una pregunta fundamental en cuanto a su papel en la evolución. Como la mutación (discutida anteriormente), la selección natural sólo puede actuar en estructuras preexistentes. En el mejor de los casos, la selección natural ayuda a explicar cómo sobreviven las especies, pero no explica cómo se originan las especies. Esto es admitido ahora por los evolucionistas. Por ejemplo, el evolucionista Richard Lewontin admitió, “... la selección natural opera esencialmente para permitir a los organismos mantener su estado de adaptación en lugar de mejorarla”. (14, Pág. 84) Esto parece obvio bajo reflexión, [porlo que] es sorprendente que tanta gente haya comprado la idea de que la selección natural pueda, incluso en forma teórica, producir evolución.

El Problema de Las Teorías Desesperadas (Ir arriba)
Con el paso del tiempo la teoría de la evolución ha cambiado, a medida que los científicos han ido descubriendo defectos en el concepto. En los días de Darwin mucha gente pensó que el cuello de la jirafa se podía explicar porque el animal tenía que estirarse para alcanzar las hojas. Ésta era la teoría de “uso y desuso”, a la que se le dio un vistoso nombre – “pan génesis”. Esta idea fue descartada más tarde a favor de lo que es conocido como neo – darwinismo. La “síntesis neo – darvinista” dice que la evolución ocurrió a través de mutaciones y selección natural.

Dada la ínfima evidencia para este moderno punto de vista de la evolución, algunos proponentes de la teoría parecen intentar encontrar algún otro mecanismo para la vida en la tierra diferente de Dios. Incluso científicos muy respetados han salido con teorías alternativas sorprendentes.

Uno de los científicos más renombrados de nuestro tiempo, Francis Crick, es el codescubridor del ADN. Aparentemente reconociendo el callejón sin salida de la teoría de la evolución, Crick ha propuesto la teoría de la “panspermia directa”. Esta idea dice que la vida en la tierra se originó de seres inteligentes del espacio sideral, quienes enviaron bacterias a nuestro planeta.

Además de no tener evidencia para tal idea, su problema obvio es que simplemente pone el origen de la vida un paso atrás, en algún otro planeta. En las palabras de Phillip Johnson, “Cuando un científico del calibre de Crick, tiene que invocar a indetectables hombres del espacio, es tiempo para considerar si el campo de la evolución pre – biológica ha llegado o no a un callejón sin salida”. (5, Pág. 111)

El evolucionista Richard Goldschmidt formuló una teoría que dice que, dada la improbabilidad de la evolución gradual, la evolución debe haber ocurrido a grandes saltos. Así, un accidente ocasional afortunado podría producir un “monstruo prometedor”, un miembro de una nueva especie con la capacidad de sobrevivir y propagarse. Claro que, ¿con qué podría aparearse tal criatura?

Aunque una exageración de la idea, la teoría de este prometedor monstruo produce imágenes de un dinosaurio poniendo un huevo un día, y he aquí sale un pájaro – una idea prepóstera que no obtuvo ningún respeto en los círculos científicos. Realmente es más fácil creer en milagros Lubbenow dice de esta idea, “Debe ser la única teoría postulada en la historia de la ciencia que dice ser científica pero luego explica por qué la evidencia para ella no puede ser encontrada”. (9, Pág. 182)

Los evolucionistas nos dicen que no podemos ver la evolución ocurriendo hoy en día porque ocurre muy lentamente. ¡Pero nos dicen que no podemos verla en el registro fósil porque ocurrió demasiado rápidamente! Suena como un razonamiento inconsistente...

Si usted cree que un sapo se convirtió en un príncipe instantáneamente, eso es un cuento de hadas. Si usted cree que un sapo se convirtió en príncipe en 300 millones de años, eso es evolución. Suena más y más como esas historias que nos leían cuando éramos niños. ¡Se requiere muchísima más fe para creer en la evolución que la que se requiere para creer en la creación!

Bueno... la teoría de la evolución puede ser revelada ahora como cualquier cosa que cualquier persona quiera decir. La teoría no es entonces muy diferente a un huevo de masilla (plastilina, plasticina o “play-doo”). Éste simplemente se moldea para acomodarse a la fantasía de uno. Por ello el título de este ensayo.

El Problema del Reduccionismo Ir arriba
Casi todo el mundo está de acuerdo con que es imposible producir un libro coherente simplemente combinando de manera aleatoria algunas letras, espacios y signos de puntuación. Sin embargo, la evolución realmente dice justamente eso – que la vida es solamente la suma de química aleatoria. Esto es llamado “reduccionismo”. (“Materialismo” o “naturalismo” son términos para nociones similares. Técnicamente, el materialismo es definido como una teoría filosófica que mira la materia como la causa orgánica de todo. El naturalismo es una filosofía que hace a la naturaleza la realidad total y última.) Este es el fundamento filosófico de la evolución.

Pero, como es explicado por Phillip Johnson, un libro no sólo es papel y tinta. La música, el pensamiento o las obras de Shakespeare son más que la suma de la química de nuestro cerebro. De la misma forma, un computador es más que silicio y plástico, es un producto de la información que se le ponga. La realidad de la vida no puede ser entendida completamente por el materialismo estricto. La materia y la información son cosas fundamentalmente diferentes. (6, Págs. 68-81)

El descubrimiento del ADN significa realmente que en el corazón de la vida hay un lenguaje. Y no hay fuerzas naturales conocidas capaces de producir tal información.

El científico que insiste en estudiar solamente lo que puede sentir, ver, tocar, gustar u oler, antes de creerlo, está siendo inconsistente. Por ejemplo, cosas tales como la energía o las leyes de la naturaleza y la física, no pueden ser siempre sentidas directamente en estas formas, así que los científicos las estudian por sus efectos. En forma similar, podemos estudiar a Dios por Sus efectos. Las leyes de la lógica son otro ejemplo de algo que es real pero no material. Nosotros pensamos que una persona que se limita al materialismo científico puede estar parcializada al intentar limitar la verdad, es decir, limitando la evidencia que está a la mano.
El naturalismo materialista no es ciencia sino filosofía. Es una suposición diseñada para eliminar a Dios por definición. Así que la evolución está profundamente enraizada en la suposición filosófica del materialismo.

El Problema de la Conciencia Humana (Ir arriba)
La apreciación humana de los valores, la armonía, la belleza, etc., sugiere un Creador que creó estos valores y la habilidad de reconocerlos y apreciarlos. El amor desinteresado (no motivado por el sexo) es un ejemplo de algo que es real, aunque no puede ser explicado simplemente por moléculas y análisis químico.

El profesor de derecho Phillip Johnson discute el debate entre científicos sobre el problema de la conciencia. Los materialistas admiten que la ciencia no puede resolver el problema de la conciencia. La selección natural es “absurdamente” inadecuada para explicar la conciencia de una mente que escribe poesía. (7, Pág. 89) Y Johnson pregunta, si el orden natural estaba regido simplemente por la supervivencia y la reproducción, ¿por qué el proceso no se satisfizo para terminar en las cucarachas y la maleza? (7, Pág. 92)

Sin oponerse a la magnificencia de la mente humana, los científicos materialistas deben terminar por concluir que la conciencia debe carecer de sentido o ser ilusoria. Johnson desafía a los materialistas con la idea de que tal vez sus pensamientos son puras ilusiones. Este desafío revela que los materialistas abrazarán incluso la locura si la única alternativa es rendirse al materialismo. (6, Págs. 81-83)

El Problema de la Paradoja Filosófica (Ir arriba)
Como se menciona arriba, el darwinismo está estrechamente asociado con la filosofía del naturalismo. Los darwinistas creen que fueron creados por algún tipo de proceso naturalista – por materia en movimiento – que la materia hizo su propia creación. Entonces, el naturalismo es el punto de vista de que el reino de la naturaleza por completo es un sistema cerrado de causas y efectos materiales, los cuales no pueden ser influenciados por nada del “exterior”. Este punto de vista no niega necesariamente la existencia de Dios, pero niega que un ser sobrenatural pudiera influenciar de manera alguna los eventos naturales. Si Dios existe, está lo suficientemente lejos como para ser irrelevante. La ausencia de un Creador es por lo tanto el punto de partida esencial para el darwinismo. (5, Págs. 116-117)

Es digno de ser mencionado que muchos darwinistas famosos han sido ateos. Francis Crick fue uno de los que firmó el Manifiesto Humanista, que es el documento fundamental de una gran organización atea. Darwinistas prominentes como Richard Lewontin y Stephen Jay Gould, de Harvard, han declarado orgullosamente la inspiración marxista para sus teorías biológicas. (5, Pág. 137)

Aunque hay numerosos libros disponibles sobre la filosofía de la ciencia, Johnson somete a consideración un simple, pero desafiante pensamiento: La paradoja del naturalismo científico es que el cosmos puede ser entendido por una mente racional sólo si no fue creado por una mente racional. (5, Pág. 164)

NOTAS:

1 Behe, Michael, J., Darwin's Black Box, The Biochemical Challenge to Evolution, The Free Press, 1996. www.intelligentdesign.org.
2. Denton, Michael, Evolution: A Theory in Crisis, Adler & Adler, 1986.
3. Gish, Duane T., Ph.D., Creation Scientists Answer Their Critics, Institute for Creation Research, 1993. Web site: www.icr.org.
4. Ham, Kenneth A., The Lie: Evolution, Master Books, 1997. www.AnswersInGenesis.org.
5. Johnson, Phillip E., Darwin on Trial, InterVarsity Press, 1993. www.origins.org.
6. Johnson, Phillip E., Defeating Darwinism by Opening Minds, InterVarsity Press, 1997.
7. Johnson, Phillip, Reason in the Balance, The Case Against NATURALISM in Science, Law & Education, InterVarsity Press, 1995.
8. Kennedy, D. James, Why I Believe, Word Publishing, 1980.
9. Lubenow, Marvin L., Bones of Contention, A Creationist Assessment of Human Fossils, Baker Book House, 1992
10. Moore, David T., Five Lies of the Century, Tyndale House Publishers, 1995
11. Moreland, J. P., editor, The Creation Hypothesis, Scientific Evidence for an Intelligent Designer, InterVarsity Press, 1994.
12. Morris, John D., Ph.D., The Young Earth, Creation-Life Publishers, Inc., Master Books Division, 1994.
13. "Mount St. Helens, Explosive Evidence for Catastrophe," Institute for Creation Research.
14. Parker, Gary, Creation Facts of Life, Master Books, 1994.
15. Spetner, Lee, Not By Chance! Shattering the Modern Theory of Evolution, The Judaica Press, Inc., 199

Los Problemas de Darwin (Parte IV)


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Usado con permiso.
Traducción de Juanita Posada

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