Categoria: Jesús y la Resurrección

El Problema de Jesús III

Print
jesusresurrection

 

El problema de Jesús III

(El "seminario de Jesús": Evaluación)

Un Jesús a la carta. Eso es lo que parecen ofrecer los escritores populares de hoy.

Se han hecho famosas las historias, "biografías" y novelas históricas de Jesús, al estilo de la afamada serie del escritor español J. J. Benítez, "Caballo de Troya". Aunque no existe coincidencia exacta en el retrato que los autores de estas obras hacen de Jesús de Nazaret, sí existe un denominador común: Todos se apartan del Jesús "tradicional", legado de la religión cristiana.

Aunque a veces más que retratos parecen caricaturas, estas nuevas visiones del Galileo pretenden librarnos de la "visión distorsionada" de la Iglesia. ¿Nos hacen un favor o nos engañan? ¿Es posible distinguir entres los dos "Jesús"? ¿Corresponde el fundador del Cristianismo a uno de estos dos perfiles?

En este artículo, el primero de cuatro, el autor nos acerca a las evidencias y a los procedimientos que nos pueden aclarar tan importante dilema. Sin entrar en disquisiciones teológicas o en complicados argumentos, este artículo nos ayuda a considerar las bases históricas sobre Jesús y nos facilita el entendimiento necesario para decidir sobre Aquél que dijo de sí mismo: "Yo soy el camino, la verdad y la vida...
 
El Jesús del "Seminario de Jesús"

El Jesús del "Seminario de Jesús": Evaluación

Opinión de algunos expertos

El Jesús del "Seminario de Jesús"

Seguro que ya se están preguntando... ¿Qué clase de Jesús podrá presentar este grupo? Dadas su premisas y presuposiciones, ¿qué nos ofrecerá, un retrato histórico o una caricatura manipulada?

Aunque varias de las presentaciones que siguen podrían fundirse y formar un sólo perfil de Jesús (según el "Seminario"), diferentes autores relacionados al grupo identifican unas particulares características a las que atribuyen predominancia. Es importante no perder de vista que algunos de los aspectos mencionados por ellos como rasgos de Jesús, sin duda contribuyen a describir al carácter de Jesús y de su ministerio. La dificultad estriba en enfatizar un aspecto específico en detrimento de un perfil equilibrado.

Examinemos los tres perfiles principales que ofrecen los miembros del "Seminario de Jesús". Al final de esta sección presentaré una crítica un poco más amplia sobre las características generales del "Jesús del Seminario".

El campesino y filósofo cínico itinerante. Esta es la postura de J.D. Crossan, co-fundador del "Seminario de Jesús." Para él, Jesús fue un campesino palestino del siglo primero arrastrado por las fuerzas políticas y económicas de su tiempo. Analfabeta, pero carismático, logró influenciar a muchos de su entorno.

Según este punto de vista, Jesús fue influenciado por la filosofía de los cínicos griegos que se había extendido por algunas ciudades cerca de Nazaret, el pueblo donde se crió Jesús. Su estilo de vida, así como su forma de enseñar, corresponde a la de los filósofos de esta escuela griega.

La enseñanza de Jesús sobre el Reino de Dios se centraba, según Crossan, en los milagros que gratuitamente hacía Jesús para el pueblo y en las oportunidades de compartir la mesa.

En su momento Jesús perdió su fe en Dios como el que intervendría con poder para liberar a su pueblo. Su osadía en el templo (cuando echó a los comerciantes de los lugares sagrados) fue el evento que precipitó su muerte.

El profeta. Los profetas eran comunes en el entorno judío en los tiempos del Antiguo Testamento. Y en el período inmediatamente antes de Jesús, así como en el primer siglo, muchos hombres se presentaban a sí mismos como profetas enviados por Dios. Ninguno de ellos fue aceptado como tal por la mayoría del pueblo ni por los líderes religiosos.

Pero Jesús fue diferente. Con su mensaje de la restitución de Israel y de la inminente instauración del Reino de Dios, fue recibido como mensajero divino. Su mensaje rompió importantes esquemas como el del perdón sin la práctica de las ceremonias prescritas por la ley mosaica. Éstas y otras enseñanzas provocaron su choque con la clase religiosa dominante: los fariseos.

El Sabio. En este perfil Jesús es el hombre (un completo ser humano sin rasgos ni pretensiones de divinidad) con la habilidad de narrar historias y de formular aforismos que iluminaban a sus oyentes. Su enseñanza contracultural halló terreno fértil en Palestina con su mensaje del Reino de Dios a ser instaurado. Nada hubo en sus palabras sobre su propia muerte o su resurrección.

El Jesús de "El Seminario de Jesús": Evaluación
Para lograr la reconstrucción que de Jesús hacen J.D. Crossan y sus colegas, el registro bíblico tuvo que ser hábilmente diseccionado y trágicamente mutilado. Ideas de los evangelios apócrifos de Pedro y Tomás recibieron igual credibilidad que los Evangelios reconocidos como auténticos por los expertos. El perfil fabricado (campesino, labriego, analfabeta, profeta, etc.) de ninguna manera compagina con el aporte de la historia secular y religiosa. Se presume (sin evidencias) la no demostrada influencia de los cínicos sobre la región en la que Jesús vivió y ministró.

¿Qué evaluación se merece el trabajo de el "Seminario de Jesús"? ¿Cómo evalúa el consenso de los eruditos bíblicos estas conclusiones? El debate ha sido extenso y complicado. Incluiré aquí algunos de los puntos más importantes.

Sobre el libro "The Historical Jesus: The Life of a Mediterranean Jewish Peasant" (El Jesús histórico: La vida de un campesino judío mediterráneo) de J. D. Crossan, dice el filósofo cristiano C. S. Evans:

El retrato que ofrece Crossan está cimentado en una maquinaria crítica elaborada, abarcando respaldo antropológico, histórico y documental. Sin embargo el Jesús ofrecido por Crossan parece estar muy en contacto con las sensibilidades contemporáneas; Jesús parece ser, sorprendentemente, políticamente correcto. Este Jesús tiene más de un parecido con un radical salido de la década de los sesenta... El Jesús de Crossan tiene mucho de feminista en él... [...] Sean o no respaldados por una complicada metodología histórica, las vidas truncadas de Jesús todavía parecen decir más de sus autores que del Jesús histórico. Los teólogos de la liberación nos dan un Jesús que es un revolucionario político y los feministas ven a Jesús como un proto-feminista y varios retratos académicos nos enseñan a un Jesús que es "políticamente correcto". Dichos retratos pueden ser sin lugar a dudas valiosos e iluminadores, particularmente en resaltar un aspecto de la historia que ha sido abandonado, pero son invariablemente parcializados. (1)

Comentemos ahora sobre varios aspectos del trabajo del "Seminario de Jesús":

1. Sus fuentes. Como ya he señalado, los Evangelios Canónicos (aquellos aceptados como auténticos por la Iglesia Cristiana y por los eruditos bíblicos), son ignorados o descuartizados por los métodos del "Seminario". Se les ha adulterado, equiparándoseles con los Evangelios Apócrifos de Pedro y de Tomás. Estos últimos no cuentan con el respaldo de los eruditos como auténticos. Se sabe que fueron escritos por lo menos 100 años después que los canónicos y, al menos en el caso del Evangelio de Tomás, nace en otro ambiente socio-cultural (Egipto en este caso) y fuertemente influenciados por el movimiento gnóstico (una herejía temprana).

2. ¿Judío? El Jesús presentado por el “Seminario de Jesús” es un Mesías muy poco judío. Curiosamente, en un tiempo donde el carácter judío de Jesús está siendo enfatizado por la erudición bíblica (por ejemplo los trabajos de John P. Meier y de N.T, Wright), el "Seminario" nos presenta un Mesías que no parece judío, apenas es un galileo que por sus ideas y convicciones muy bien podría ser un "collage" de las ideas vanguardistas de hoy (¿proyección de los investigadores del "Seminario"?).

De esto comenta Ben Witherington II:

... Al final [el Seminario] produce un Jesús esencialmente no-judío, un Jesús que no trata los asuntos como el Corbán o el Sabat, matrimonio o divorcio, resurrección o Mesías (...) En lugar de encajar en su entorno judío, el Jesús de Crossan suena sospechosamente como un defensor de las nociones egalitarias modernas. (2)

3. De aquí y no de allá. El Jesús presentado por el “Seminario de Jesús” es un Jesús "de este mundo", o sea completamente natural. La ausencia total del elemento milagroso, como ya hemos dicho, se debe NO a las conclusiones del estudio basadas en las evidencias disponibles, sino a las PREMISAS de los investigadores.

4. Un Cristo sin cruz. El Jesús presentado por el “Seminario de Jesús” es un Jesús sin la Cruz. Es muy difícil de explicar cómo un Jesús al estilo del "Seminario" hubiera podido provocar tanta animosidad entre las autoridades judías y romanas como para que su vida terminara en la cruz. La crucifixión se usaba para los peores criminales y el estigma que conllevaba era enorme. ¿Qué pudo decir el "Jesús-campesino" o el "Jesús cínico" para merecer la muerte? ¿Qué hizo "el profeta" o "el sabio" para terminar crucificado? Las contestaciones que los miembros del SJ dan a esta pregunta son insuficientes.

5. Jesús el liberal al estilo del Siglo XX. El Jesús presentado por el “Seminario de Jesús”, más que un líder religiosos del Siglo I en Palestina, parece ser una proyección de los actuales conceptos liberales en los Estados Unidos. Nos preguntamos si la crítica de Albert Schweitzer a sus contemporáneos no aplicaría también a los miembros del "Seminario de Jesús". ¿Nos presentan al Jesús de la Historia o al Jesús de su propia historia, es decir, al de sus ideas preconcebidas?

6. ¿Quién le hubiera seguido? En los tiempos de Jesús en Palestina nunca escasearon los auto-proclamados profetas y Mesías, pero ninguno causó el impacto que Jesús logró en su tiempo y en futuras generaciones. El Jesús presentado por el “Seminario de Jesús” no hace sentido. ¿Qué en cualquiera de los perfiles presentados hubiera podido provocar que multitudes le siguieran?

7. ¡Vaya fundador! El Jesús presentado por el "Seminario de Jesús" no explica el surgimiento de la Iglesia Cristiana. Nada de lo dicho por el Seminario es capaz de explicar cómo, muerto Jesús, un poderoso movimiento surgiría llevando su mensaje a todo el mundo conocido de entonces en el lapso de una generación. Queda sin explicar la tumba vacía y las historias (muy tempranas y predicadas ante testigos oculares de la crucifixión) de la Resurrección de Jesús. Queda sin explicar que un grupo de hombres y mujeres sencillos conmocionaran los cimientos del Imperio Romano contando lo que sería "una mentira". No explica tampoco el que un famoso líder fundamentalista judío, Saulo de Tarso, súbita e inesperadamente, se convirtiera en el Apóstol Pablo.

Para concluir esta sección echemos un vistazo otras

Opiniones de algunos expertos.

Existen aquí, sin embargo, varios problemas metodológicos. Primero, estos autores no comienzan con los documentos existentes más cercanos a Jesús de Nazaret, buscando entenderle dentro de su vida y de su tiempo. En su lugar, ellos comienzan con el contexto de Galilea, tal y como ellos lo reconstruyen, y entonces ubican en él al "movimiento de Jesús", explicando el movimiento por su contexto social. Segundo, esta sociología reconstruida de Galilea es en sí misma bastante especulativa; los datos estadísticos necesitados para el análisis social y económico existen en forma fragmentaria e incompleta. Tercero, cuando el texto del evangelio (o su fuente subyacente) es considerado, se utiliza selectivamente, como controlado por el análisis social, dejando fuera otros pasajes que presentan otra visión. (3)

(...) El caso argumentado en este libro no se sostendría en ningún juzgado. El estudio crítico de el Jesús histórico es una tarea importante (...) pero [el libro] "Los cinco Evangelios" no avanza significativamente la tarea ni representa un cuadro justo del estado actual de la investigación de este problema. Algunas de sus supuestas revelaciones son viejas noticias y muchos de sus reclamos noveles son, al menos, dudosos. (4)

El Jesús que emerge de este procedimiento es necesariamente un iconoclasta por libre, aislado artificialmente de su gente y de sus Escrituras y artificialmente aislado del movimiento que él fundó.
(5)

(...) Jesús es despojado de su contexto histórico y sus dichos son desarraigados de su contexto literario. Los procedimientos en sí mismos garantizan que a muy poca de la información relevante se le permite aportar al tema en cuestión de lo que Jesús dijo o hizo. El Seminario mismo está compuesto exclusivamente de estudiosos de los Estados Unidos(...) Muchos de los Departamentos de Estudios Religiosos, Escuelas Graduadas y Seminarios de las universidades más importantes no están representados (...) El mismo proceso de votación (del Seminario) sobre los dichos de Jesús deja poco espacio para variaciones o probabilidades, y, más importante, produce un cuadro de Jesús con el que ningún erudito concuerda completamente. Este cuadro compuesto nos deja con un Jesús, "cabeza parlante", un Jesús que no encaja bien en el contexto del judaísmo temprano y cuya historia no podemos discernir. (6)

Le invitamos a continuar con el siguiente (y último) artículo de esta serie: "Jesús y la historia".

Artículo anterior

Siguiente artículo


© Dr. José R. Martínez Villamil
Febrero 2001. Barcelona
© Mente Abierta 1999-2001.

NOTAS
1. Evans, C. Stephen, The Historical Christ and the Jesus of Faith (El Cristo histórico y el Jesús de la fe). Oxford University Press, Oxford, pp. 39-40.
2. Ben Witherington III, The Jesus Quest (La Búsqueda de Jesús). Illinois: InterVarsity Press, 1995, p. 58.
3. Barnett, Paul, Jesus and the Logic of History (Jesús y la lógica de la Historia). Cambridge: Eerdsman, 1997. Pp. 60-61.
4. Richard Hays, profesor en la Universidad de Duke, USA. Citado en The Real Jesus (El Jesús Real), por Luke Timothy Johnson. Harper: San Francisco, 1996, p. 26.
5. Richard Hays, citado en Ben Witherington III, The Jesus Quest. P. 47.
6. Ben Witherington III, The Jesus Quest (La Búsqueda de Jesús). P. 42.

Web Site powered by: midirectoriopr.com